Residuos

Los residuos y su gestión es uno de los grandes retos ambientales a los que se enfrenta nuestra sociedad hoy en día. Estamos en lo que podríamos denominar la era del plástico y mientras los gobiernos no adopten medidas para su reducción en cuanto a producción y consumo, esta problemática será de difícil solución. No se trata de un problema local, sino de alcance global, por lo que hay que tener en cuenta la dificultad de los países en vías de desarrollo para el cumplimiento de cualquier tipo de legislación concerniente a este tema.

Mientras tanto somos los ciudadanos los que debemos realizar un esfuerzo y consumir responsablemente, cuidar el medio ambiente que nos rodea, vigilar nuestro entorno y comunicar cualquier tipo de incidencia perjudicial para el medio natural (vertederos incontrolados, vertidos contaminantes, etc.) a las administraciones competentes para que actúen convenientemente. En consecuencia, nuestras acciones, muchas y unidas, son el motor que lleva a los gobiernos hacia una legislación adecuada en favor de la conservación y protección del medio marino.

Desde Centinelas, llevamos ya siete años vigilando una pequeña parte de nuestra costa y año tras año son más los voluntarios que realizan un inestimable trabajo de toma de datos y por supuesto de recolección de residuos.

Si nos centramos en la última campaña, año 2017. En cuanto a lo positivo, 18 tramos del total analizados sin señalar ningún tipo de residuos, esto supone el 8% de las zonas inspeccionadas. Algunas totalmente inaccesibles (acantilados de Candina), por tratarse de acantilados o lugares con mucha vegetación y matorral, otras, en plena área urbana se limpian de forma habitual (playa de la Concha en Santander), otras por ser menos transitadas (algunos de los tramos de acantilado entre la playa de Galizano y Cabo Quintres o acantilados entre Cabo Quintres y la playa de Antuerta, también incluida) y otras, resulta sorprendente, por tratarse de zonas frecuentadas (acantilados de Cabo Mayor en Santander, zona de Los Urros en Costa Quebrada).

En cuanto a lo negativo, las botellas de plástico son el residuo más numeroso de los contabilizados dentro del apartado “Envases de bebidas, bolsas y mecheros”: 2448 envases en el total de tramos inspeccionados. Seguidos de los tapones de botellas con una cantidad de 2243, y ya, con menos de la mitad de abundancia, latas y bolsas de plástico (1021 y 940 unidades, respectivamente). Ver Figura 1.

En cuanto a la presencia de los diferentes tipos de basuras (Figura 2). Durante esta campaña se aumentó la clasificación de residuos, por lo que la diversidad resultó ser bastante amplia. Son los envases de bebidas, latas y mecheros (dentro del cual se incluyen todos los tipos enumerados en la Figura 1) los que se presentan en el mayor número de tramos analizados, el 91%. Este dato es equiparable al de años anteriores donde el apartado denominado “Plásticos y envases” es el que figura en primera posición.

Detrás le siguen los residuos de pesca con una presencia en el 75 % de los tramos. Comparable a años anteriores donde los residuos de pesca también fueron los segundos en el listado.

También hay que señalar que el apartado de los textiles se encuentra en el tercer lugar, presentes en el 44% de tramos analizados seguido de “Papeles, cartones, madera trabajada” en un 41%. Estos apartados pueden variar en su posición de unos años a otros pero se mantienen dentro de los 3-8 primeros puestos en cuanto al porcentaje de aparición en los tramos inspeccionados.

Por lo que a pesar de tener un abanico mayor de clases de basuras, los resultados siguen siendo muy similares a años anteriores en lo que se refiere a las basuras que tienen una mayor presencia respecto al número de tramos.

Si nos centramos en el apartado “Envases de bebidas, bolsas y mecheros” que engloba siete tipos de residuos (botellas y bolsas de plástico, latas, tapones, tetra-bricks, botellas de cristal/vidrio y mecheros). Las botellas de plástico y las bolsas de plástico se encuentran en el mayor número de tramos analizados (Figura 3).

Se puede concluir que los plásticos siguen siendo el tipo de residuo más destacado. Aunque no se pueden perder de vista las latas, que aparecen en una abundancia elevada (Figura 1) y un alto porcentaje de tramos (Figura 3).

Respecto a cómo se encontraban dispuestos los residuos. En 22 de los tramos se encontraban acumulados y en 4 de ellos comentan específicamente la presencia de vertederos ilegales.

Respecto a dónde. El 17 % indica que se encontraban en el intermareal y el 46% señala en la línea de marea, en ambos casos son indicativos de que los residuos, en su mayoría, proceden del mar. Por otra parte, El 27% apuntó a que se encontraban en la zona de salpicaduras, en estos casos parece que son abandonados por parte de los usuarios del litoral, o bien llegan arrastrados por las corrientes, el viento y el oleaje durante las grandes mareas o temporales. El resto no contestó a esta pregunta y un muy pequeño porcentaje señaló que las basuras estaban en el mar.

En cuanto a los tramos con más residuos podemos destacar los acantilados entre Langre y Galizano, un tramo cerca de Cabo Quintres (resulta curioso si recordamos que en esta zona se encuentran varios tramos de los descritos anteriormente sin residuos. Pero que puede tener que ver con los desechos del polemico festival de este verano), en la marisma de Pontejos, acantilados cerca del Bocal en el Bajo de Malasmañas, en la playa de Loredo, en Punta La Mesa (Rostrío), en la zona del Regatón en Laredo. Y muchos más.

Hay que tener en cuenta que estos datos se refieren a un 26,5% del total de nuestro litoral. Si logramos que cada vez se apunten más y más voluntarios a nuestras inspecciones se conseguirá ir abarcando mayor línea costa y obtener una visión más amplia de la problemática a la que nos enfrentamos.